5 de septiembre - 12 hr
Último heredero del volantín chileno dicta talleres y prepara exposición en Centex
Centex — Valparaíso
Boris Prado, nieto del legendario Guillermo Prado, se encuentra en Valparaíso dando talleres gratuitos y aprestándose para inaugurar una Exposición denominada El Arte del Volantín Chileno en Centex, sede del Ministerio de las Culturas en Valparaíso. Este martes 18 de agosto partió el primero de 6 talleres que impartirá Boris Prado y que se extenderán durante agosto y septiembre, para el sábado 5 de septiembre inaugurar la exposición que contiene parte de la historia del volantín chileno, sus volantines creados con calados de novedosos diseños y un mirada al legado de su abuelo. El escenario para esta emotiva exposición será el hall de Centex, primer piso del ex edificio de Correos, ubicado en Sotomayor 233 en la ciudad puerto, pudiendo acceder fácilmente diferentes vías y medios de transporte. Boris Prado es el único nieto que asumió la responsabilidad de mantener el oficio tras la muerte en el 2003 de su abuelo, de un tío artesano y la inclinación musical de su padre. Esta sucesión estuvo marcada por una profunda urgencia: su abuelo, consciente de la finitud de la vida, sentía que «no alcanzaría a enseñarlo todo». Desde ese momento, Boris asume el compromiso de dar a conocer los conocimientos estudiados, asegurando que el objeto no pierda su esencia técnica. El legado del abuelo Boris acompañaba a su abuelo Guillermo a las ferias donde lo invitaban, especialmente recuerda las Muestras Internacionales de Artesanías de la UC, donde compartía con Nemesio Antúnez, para quién Prado “fue el volantinero más grande en la historia de Chile” e inventor además del carrete para el volantín. En esas andanzas de nieto y abuelo, Boris entendió que el arte de la confección de estos artefactos, tan típicos de la cultura popular chilena, jamás debiera perderse. Hoy Boris Prado crea volantines con innovadores y creativos diseños, que transforman cada volantín en una pieza única y coleccionable. Mezcla técnicas tradicionales con nuevos diseños y materiales, siempre respetando la esencia de este arte. Papeles de colores, palillos y pegamentos dan forma a volantines que no solo buscan volar alto, sino también contar una historia. Único en el mundo “ El volantín chileno es único en el mundo, es el único objeto volador cuadrado que cumple ciertas normas aerodinámicas que permite que se pueda desplazar con velocidad de un lugar a otro. La confección de un volantín tiene que ser precisa ” comentó Boris Prado. Para Boris Prado un volantín perfecto es el que tiene sus palillos calibrados, sin estampados, con papeles “calados”, es decir, con diseños recortados y pegados a mano y con medidas que no superen los 50 centímetros, 49 x 49 cm para ser más exactos. “ He llevado el volantín a galerías y he innovado con piezas como el volantín petrificado en resina epóxica, que queda como un fósil cristalizado, protegido con lacas UV para que el sol no destiña los colores. Incluso he hecho versiones microscópicas y aros ” agregó el artesano. Tradición amenazada La proliferación del uso de pantallas, la disminución de áreas verdes, los peligros del hilo curado y en su momento la pandemia, son las amenazas con que cuenta el juego del volantín. Sin embargo la familia Prado lucha por mantener viva la tradición y año a año confeccionan más de 2 mil volantines para las fiestas de septiembre y continúan dando talleres para niñas, niños y jóvenes en colegios y en parques. Inauguración exposición El Arte del Volantín Chileno Sábado 5 de septiembre, 12 hrs Hall Central Centex, Sotomayor 233, Valparaíso
Esta información fue recopilada por Caldearte a partir de una publicación pública de centex.cultura.gob.cl.